Del abismo al arte: Tania Reyes transforma los ciclos de la descomposición orgánica en pintura – Heraldo Estado de México
Pubicado en el Heraldo Estado de México.
Por Fabián Ríos
De una experiencia límite surgió la fuerza creativa que impulsa la obra pictórica de Tania Reyes, también conocida como Fénix Cienfuegos. La artista originaria Nezahualcoyotl, Estado de México, ha desarrollado una obra visual que explora el cuerpo, la muerte y el vacío existencial desde una mirada profundamente espiritual y crítica.
Sus cuadros, impregnados de una estética onírica y un uso simbólico del color, funcionan como rituales de sanación. En ellos, la muerte aparece no como final, sino como tránsito. Ejemplo de ello es La devoradora de inmundicias, obra en óleo pastel donde una vaca muerta es “digerida” por la tierra en un paisaje florido: “Una metáfora de la infinitud del espíritu”, afirma la autora.

Otro de sus temas centrales es el cuerpo, abordado desde la intimidad y en resistencia al discurso publicitario que lo cosifica. En su serie de desnudos, pinta a personas cercanas como un acto de veracidad y cuidado. También lo hace en La muerte es de la carne, una obra que surgió durante su recuperación tras una cirugía, donde el color se convierte en testigo del dolor y la transformación.

Con influencias que van desde Gilberto Aceves Navarro hasta el colectivo Semefo y Teresa Margolles, Tania Reyes articula una visión artística que se enfrenta al miedo, la inseguridad y la muerte desde su propia sensibilidad. “El paisaje y el cuerpo comparten los mismos ciclos”, dice. Esa idea guía sus pinceladas actuales, donde la efusión del color deviene en una forma de nombrar lo que no tiene nombre.

Hoy, Fénix Cienfuegos sigue creando desde ese cruce entre lo visible y lo invisible, entre la carne y la energía, entre el dolor y la forma. Su pintura no busca respuestas, sino parajes hacia una comprensión más profunda de lo humano. Porque, como ha aprendido de las revelaciones feroces que han cambiado sus percepciones de la vida: de la nada, todo viene.